Basta de que nos impongan lo que tenemos que usar.
Llegó la hora de hacernos nuestra propia ropa.
De crear nuestras propias modas.
De tener nuestra propia impronta.
De hacer nuestra propia vida.

De expresar todas nuestras fantasías.
Con nuestros propios colores y formas.
Con nuestra propia actitud y todo lo que queramos.
Como queramos, de la manera que queramos.

Libres...

Sin las presiones y los límites que nos quiere imponer el mercado.
Mostrándole a la calle nuestra manera auténtica de ser.
Nuestro estilo, nuestra personalidad.
Que nuestra propia voz interior hable a través de la indumentaria.
Sin que nadie nos dicte nada.